Para un control eficaz en la eliminación de las malas hierbas sin necesidad de productos químicos, protege el medio ambiente y no contamina.
El control de las malas hierbas mediante deshidratación se basa en un concepto térmico único por el cual se utiliza vapor y aire caliente; al exponer las malas hierbas a este sistema de control, sus proteínas se solidifican y sus células se abren y se rompen, como resultado las malas hierbas comienzan a marchitarse.

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